Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como COVID-19

La pandemia, nos obliga...

  Hasta la pandemia, nos obliga a ser comunales y abandonar lo individual, lo egoísta, lo autosuficiente. Estamos presionados a comprender que no estamos solos, que los problemas no se resuelven con dinero, sino en reciprocidad. Nos obliga a entender que no nacimos solos, y que dependemos de todos. Que si bien es cierto que detengamos provocar o asistir a concentraciones, reconocemos que el apoyo mutuo, es una manera de sobrellevar éste proceso que nos aizla pero no hace comprender que todos somos el mundo. Lo comunitario real, no es algo que está de moda, o de que es un razonar nuevo. No. Siempre ha habitado en nuestra manera de vivir, porque, es una natural forma de entender al mundo, es una forma de hacer la vida en conjunto, al sentirnos y hacer el mundo. Con el avance de la teconología comunicativa, obviamente nos entendemos como, seres completos y libres de decidir con quien hablamos y gozamos, Lo que nos hace más egoístas, porque decidimos o pensamos que es nuestro yo, el qu...

Lo Comunal que llevamos dentro...

  Lo profundo que se manifiesta en la ayuda mutua de los mexicanos, es la cosmovisión que ha ocultado Occidente. Hemos sido amaestrados por más de 5 siglos, pero no hemos perdido nuestro carácter originario. La respuesta a las catátrofes naturales demuestran lo Comunal que llevamos dentro. El liberalismo Europeo y gringo, jamás borrarará nuestra relación umbilical con la tierra.

DRAMÁTICA la situación educativa del momento.

  DRAMÁTICA la situación educativa del momento. Ya hemos opinado sobre las posibilidades que se abren para tener otra visión del mundo, si aprovechamos el cierre del salón y el encendido de las televisoras. Sin embargo, y aún cuando vemos en la población rural un mayor apego al reconocimiento de la naturaleza, a través del trabajo, el recorrido reconocedor, de el deporte, en fin. La situación sigue siendo caótica y poco clara para los territorios urbanos. Decíamos que irremediablemente caerán en las garras de la virtualidad y de las televisoras. ¿Qué hacer en las ciudades ? La respuesta sinceramente no es fácil. Porque el hacer educativo en campos abiertos y por lo mismo más accesibles a las condiciones sanitarias del momento, no es lo mismo en campos cerrados, limitados por todos lados. La ciudad, junta, aglomera, concentra, y como tal sus condiciones sanitarias son más precarias, y el confinamiento se hace más que irremediable. El ritmo de trabajo está claramente destinado a que ...
Me da risa, pero debemos de aceptar, que hacemos vida sin tomar consciencia de que la hacemos. Caminamos, sin pensar a donde vamos, esto lo aprovechan quienes piensan lo que hacen, por eso son otros los que diseñan nuestro existir, capitales y poder son su signo.
El pasado y el futuro, van enlazados a nuestra conducta cotidiana, sin embargo la realización de las cosas se dan en el presente. Hagamos de cada día, construcción de nuevas situaciones, porque las adversidades y conflictos parecieran inundar las tardes y las mañanas del hoy.
Cuando habita una ortodoxia en nuestro razonamiento, no hay capacidad para caminar, o abrir nuevos caminos. Lo mismo alinea un credo religioso, que un discurso revolucionario. La verdad no está en lo escrito o dicho, está en el acuerdo, y será fruto del contexto que la construya.
Si la pandemia nos aísla, es momento de reconocer al que habita el mundo a nuestro lado. Las comunidades territorializadas, están en la posibilidad de fortalecer sus relaciones internas, y sembrar entre todos su propio camino. la verdura de los terrenos de cultivo, lo demuestran
Investigarse así mismo es muy simple, no se tiene que seguir reglas "científicas", radica en reconocer el lugar en que se está, con quien se está, decidir que hacer con quien estás, y lograr y celebrar lo resultados obtenidos de una decisión y un trabajo en conjunto.
Durante todo el período colonial, la humanidad se ha estudiado desde los investigadores que respondieron a sus intereses individuales, llegó el momento que las diversas sociedades existentes en el mundo, se investiguen si son iguales, y con ellos diseñados en sus propios caminos.
Pandemia y temblores, demuestra que vivimos todos un solo mundo. Si a eso añadimos que respiramos de y de lo que este mundo construye, entonces, porque inventamos demonios y placeres, ¿para entretenernos? Definitivamente aceptemos que somos una sociedad inventada y aburrida.
Adueñarse del mundo que nos envuelve, es la consigna del Poder. Vivimos la obsesión de apoderarnos de todo, de las personas que queremos, y si a eso, en la escuela se nos dice que sólo vive el más apto, la avaricia, la prepotencia de ser dueños de todo, es la eterna competencia.
Hasta los sentidos nos atrofia la formación individualista. No sólo nos gusta la imagen de mujer que nos inyectan todos los medios, sino el tipo de sabor que hace sobresalir nuestra "cultura", o el tipo de casa que deberíamos habitar, como la enfermedad que nos gustaría padecer.
Entender la vida en conceptos, es abstraerla, el vivir la obscuridad. Nombrar lo que se ve y se hace, es tener lenguaje directo. En vivir y hacer la vida, lo otro, conceptual, es vivir la ficción, la mentira. Es vivir el mundo que nos inventan, quienes quieren desaparecernos.
La educación, en todos los niveles, debe orientarse a la producción y conservación de la vida. Mientras siga abstrayendo la realidad, y no estimule su reconocimiento a través del trabajo, seguirá siendo fórmula de sometimiento cultural en todos los sentidos.
Puede haber todo un plan para someter al mundo a través de la digitalización, pero no olvidemos que la vida real la hacemos todos, y que sólo dependemos del planeta, para respirar y comer. Entonces no nos asustemos, mejor miremos donde y con quién estamos para hacer la vida.

Epidemias y pandemias

Epidemias y pandemias, logran cambios en nuestros modos de convivir. Se abre una oportunidad para que las reuniones pequeñas, sean gigantescas manifestaciones de participación. Es decir, pequeños nucleos de aprendizaje, de labor, de disertación, garantizan mayor participación. En otras palabras, lo masivo, lo manipulado, lo que sólo entretiene y pacifica, como los deportes y eventos comerciales, serán substituidos por eventos comunales de participación directa y concreta. No estamos en contra de lo masivo, pero si de su utilización mercantil y política, incluso ideológica como la manifestación religiosa y partidista. Las ciudades, con esto muestran sus límites y su negatividad existencial. Se avisora la muerte de las centralizaciones de todo tipo. Sobre todo, la mercantil. Se entenderá ahora, que la Civilización no está en la ciudad, y que la concentración, centralización, masificación, es simplemente, la mejor manera de sometimiento económico y político. Lo negativo, q...

Los medios de comunicación...

Los medios de comunicación centran su atención en la vida pública. Analizan, debaten, demandan, anuncian, lo que la élite del poder hace y no hace. Desde ésta perspectiva, la sociedad, básicamente urbana, a través de las redes, repite lo mismo que dicen los medios. Priva la confusión, dado que cada medio interpreta, según quien le pague o a quien pertenezca el medio. Medios, que hacen bien su trabajo, como aquellos que lo hacen simplemente para deformar la información, terminan por manejarnos y orientarnos a la obscuridad. Desgraciadamente, ya dependemos de lo que los medios de comunicación nos ofrecen, y las redes sociales, reproducen el mismo nivel de interpretaciones y amplían los efectos que confunden nuestro criterios. A tal grado es nuestra dependencia de éste nivel informativo, que terminamos por señalar esta situación a través de los mismos medios que criticamos. Es decir, estamos encáncerlados y de paso, solamente reciclamos interpretaciones de interpretaciones. ...

"nueva realidad"

LA MAYORÍA, parte de que algún día va a morir la pandemia, que todo volvera a una "nueva realidad" pero realidad, a fin de cuentas. Esto motiva esperar el abrazo y el beso de los más cercanos, y de volver a ser y hacer lo de antes. Lamentamos desilucionarlos, porque nada será igual, como nunca lo ha sido después de cada pandemia. Un ejemplo será el caso de los maestros. Un fuerte contingente de Maestros viven en Ciudades. Si regresan de la ciudad a la comunidad rural u originaria, seguramente no podrán salir, por lo menos tan frecuente como lo hacían. Simplemente para evitar el contagio, que celosamente tratan de evitar las autoridades comunales. Al no regresar, se alterará su vida familiar urbana, y su presencia mayor en la comunidad, como puede traerles buenas a ámbos; Comunidad y maestros, como puede traer malas pasadas. Cierto, los cambios educativos en una comunidad originaria rural, será más fáciles, pues si deben abandonar la concentración de salón, tendrá...

DEJEMOS de pensar en el amor.

Sólo mirémonos, y veamos las expresiones que dicen son de amor, cuanto duran, y quién y cómo lo da, para entender que perdemos el tiempo. Rico tiempo que podemos aprovechar para resolver problemas y necesidades del conjunto de seres que están a nuestro alrededor. Muchos van a decir; precisamente eso es el amor, y volvemos a caer otra vez en el tema. No, eso es trabajar para el común, eso es aprender del otro, eso es hacer la vida, eso es construir la alegría. Las relaciones cuerpo a cuerpo, son relaciones que reproducen o ejercitan a la humanidad, o bien la construyen. Pero eso son ; relaciones que son parte y no el centro de todo. Tan son sólo parte, que ese tipo de relaciones desde la antigüedad occidental, han sido mercantilizados. Durante la cuarentena, se vio eso, que el trabajo de conjunto y el respeto, es lo que logra más satisfacción, lo otro, los sentimientos, las emociones, las interpretaciones se derrumban como los segundos de hora.

LA PRECARIEDAD

LA PRECARIEDAD, hace que uno se las ingenie para vivir. Ejemplos a seguir, en estos tiempos, no hay muchos. Veamos el caso de Cuba, que con el blockeo gringo, tuvo que, desde su ingenio, capacidad y naturaleza, convertirse en lo que sabemos que ES. Lograr la Comunomía, implica abrir los ojos, y reconocer lo que verdaderamente tenemos alrededor. Es decir, pensar, ver bien, y hacer con quien estás y en donde estás. Siempre hemos sido dependientes. El hecho de que se nos fabriquen la vida, nos guste o no, termina por gustar, y como tal, nos convertimos en comodinos, o más pobres en todas las dimensiones de la vida. El modo de vivir consumista, hace que la vida sea consumir todo; bienes, ideas, recursos, principios, valores, fachas, etc. Por lo mismo resultamos inútiles para organizar la propia vida, y más posible de ser sometidos. Dejamos la creatividad, para dejar a que nos hagan otros. Pensar que todo viene de la generosidad del Estado, la empresa, de un patrón, sea ...