miércoles, 16 de marzo de 2016

Diario Comunal 331

"No hay que buscar el poder, al poder hay que destruirlo" escribía hace años, un autor.


En estos días, nos preguntamos, ¿de qué poder hablamos? De manejar los recursos del pueblo contribuyente, de emitir leyes que se aplican en perjuicio de todos, de castigar a quien se decide, de educar como mejor plazca, ¿de qué poder se habla?. 
La vida, desde nuestra mirada, la hacemos como se puede. La gran mayoría, según sabemos no depende de los presupuestos que maneja el poder, las grandes empresas forman parte de ese poder, por lo mismo se beneficia el poder mismo. Las leyes benefician a las mismas empresas, e instancias que ostentan el poder. La sociedad, ve pasar reformas y reformas, pero mantiene el curso de su vida. Se castigan a inocente, eso sí, y se castigan teatralmente, los mismo que tienen el poder. Se educa desde el poder, para obedecer, pero en la gran mayoría de los salones de clase, se hace lo que cada maestro decide, por ello no existe ninguna manera para examinar o evaluar lo que se hace en cada centro educativo. 
Los intelectuales se jalan los cabellos, por poder asesorar al poder, y éste termina obedeciéndose a sí mismo. 
Entonces, Nos preguntamos ¿para que se busca el poder? Curiosamente, la escuela, la familia, los cuates, el equipo, todos, nos empujan, nos motivan, nos recomiendan a buscar poder, ya sea pensando en integrarse a un partido, a una organización, a una asociación, etc., y cualquiera, cuando ve la posibilidad de engancharse a alguien que se integra al poder, no pierden la oportunidad, y se cuelgan.
Una gran cantidad de gentes honestas, concluyen que no hay salida, para resolver lo problemas que ellos ven, que tomar el poder.Y con esa bandera, o con esa expectativa, deciden engancharse a lo que huelen, que pueda tomar el poder. Se habla de izquierdas, de derechas, pero ambos horizontes, lo que buscan es el poder.
Las mayorías, realmente no votan para tener el poder, hacen que participan, pero realmente el manejo o el movimiento del poder, no está en sus prioridades. De los periódicos, ven más la nota roja, que la opinión, de la televisión, ven más el futbol, o el deporte, en general ven más telenovelas, que las noticias. Hoy por hoy, se van más al internet, pues es suyo, porque participan y ven cine gratis o vendido, etc. ¿Y los que no acceden al internet? que todavía es una gran mayoría.
El chisme, se reproduce profusamente en la mayoría, goza de él, porque se realiza, y en la práctica, encuentra más interés en ello, que en enterarse de quien está en el poder. Lo electoral, es en verdad algo muy cómico, que llena páginas que nadie lee, que solamente revisan, los que quieres acceder al poder.
Vale preguntarnos, ¿Habría que destruir el poder? si lo que se ve, es que las grandes mayorías, no toman en cuenta su existencia, y mucho menos, de lo nocivo de su existencia. Ustedes dirán. 

2 comentarios:

  1. Buenas maestro Jaime

    Soy Diana Lara estudiante de bibliotecología en la UNAM, estoy investigando la interacción de las bibliotecas públicas (en este caso comunitarias) y el concepto de comunalidad; más específicamente la labor de los centros de documentación en las comunidades.
    En estos momentos me estoy adentrando al tema y lo estoy preparando para mi tesis; también soy parte de una pequeña organización de compañeros tratando de constituirse como asociación civil y estamos interesados en las bibliotecas comunitarias.

    Quiero saber si esxisten proyectos en pie al respecto y su opinión sobre el tema.

    Saludos

    Mi correo: aja516@hotmail.com

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    1. Con todo respeto, Amén, comparto su punto de vista y me da gusto que pensadores del pueblo mantengan su coherencia y no coqueteen con el glamour y el poder. En su escrito dijo cosas que me parecen muy lúcidas; las personas insisten en que "tomemos el poder". En mi corta trayectoria como estudiante, he visto a tantos "intelectuales" sonrientes y en grandes comidas con aquello que critican; sin embargo, pocos son los que resisten, luchan y piensan, sin pretender tomar el poder, hay mil escusas de "empoderados" y "empoderadas" defendiendo el poder de élite, sin embargo, ese poder justo es el que nos mantiene oprimidos y dependientes. Obtener el poder es obtener la libertad de pensamiento más allá de los discursos convencionales de la época, es quizá como lo que señaló un día Sartre: "Ir en contra de mi propio pensamiento". En fin, gracias por compartir su saber.

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