miércoles, 16 de marzo de 2016

Diario Comunal 329

Evaluación cuantitativa


La evaluación cuantitativa es contradictoria al quehacer educativo, pues ésta es, una integración de relaciones sociales cualitativas. Cuando hablamos de buscar mayor calidad educativa, y señalamos a la evaluación, como el instrumento ideal para lograrlo, estamos confundiendo y revolviendo elementos, que no se pueden articular. En otras palabras, es tratar de revolver el agua con el aceite. 
La primera contradicción estriba, en que una persona mide a otra, con instrumentos elaborados por otra persona. El manejo de los números tendrá un resultado, pero el conocimiento jamás podrá ser explicado numéricamente. Es esta, la primera traba, que encuentra un maestro al calificar al estudiante, mecánica que obedece y que por lo mismo , ofrece un resultado mecánico que no explica lo logrado. Pues esto mismo sucede, cuando se busca medir al maestro, para saber si es idóneo o no, para realizar la labor educativa que le corresponde.
Otra contradicción se revela en el contexto. La diversidad de territorios, personas, actividades para la suficiencia, eventos y modos de participación, no permiten la aplicación de un sólo modelo de evaluación, para todos los contextos, Regionales, Estatales, Comunitarios, y Locales. Dicho de otra manera una evaluación, sin que se respete el contexto, no es más que una medida totalitaria.
Otro gran error, es buscar la conducción total, de un proceso que debe responder a sus propias capacidades de creación, tanto en lo pedagógico como en lo didáctico. He ahí la importancia de una decisiva participación de los docentes, en lo que ha de hacerse en su Región, en su Comunidad y en su Escuela. 
Insistir, en ver la educación bajo criterios medibles, automatiza su desempeño, parcela el conocimiento, aísla a sus integrantes, y aleja al estudiante de su realidad. Estaríamos de acuerdo, que, sí, es conveniente que el docente se prepare constantemente, que se actualice, que ordene su experiencia, que genere propuestas propias, en fin, de que se reconozca su verdadera experiencia frente a sus estudiantes, pero no para que se le impongan los mismos criterios de medición, que le alejan de poder ser, lo que él debe ser; un maestro. 
Las otras contradicciones, que emanan del contexto Oaxaqueño, ya las hemos comentado en anteriores diarios, que aunados a las que hoy señalamos, nos permite reafirmar que la educación en Oaxaca, reclama una atención específica, lo que explica, también, la intensidad que muestra en su movilización, el magisterio Oaxaqueño. 

1 comentario:

  1. Sin duda tiene toda la razón pero solo estamos contemplando el resultado de otro gran problema, primero la educación que tiene los profesores, y no me refiero al nivel si no para que han sido educados ellos anteriormente, cuando nuestro círculo interno en este caso la educación ha sido concebida para imponer un pensamiento neoliberal, cuando está pensada para colonizarnos, los profesores de vuelven el brazo colonizador que llega hasta las comunidades, otro punto y creo que debemos de tomar en cuenta es la vocación de servicio cuando una persona no desarrolla amor por lo que hace jamás podrá transmitir, esas dos condiciones debes de tomar en cuenta y una ves foto el sistema que coloniza, entendidos en que nuestras epistemes son lo mejor podremos avanzar

    ResponderEliminar