sábado, 12 de marzo de 2016

Diario Comunal 322

Imposible evaluar.


Si entendemos que todo proceso de enseñanza, es un proceso social, interactivo, colectivo y contextual, ¿cuáles podrían resultar los elementos que puedan evaluar un resultado social, al medirse a un individuo partícipe de un proceso colectivo?
En primera, debemos partir de que un maestro, es un ser, que al inicio de su labor, lleva en su cabecita, o en su organismo, previos humores, malestares, preocupaciones, que hacen de su concentración, un hecho, de entrada difuso, poco preciso, incomprensible de todas formas. En segundo. El estudiante también va cargado de una determinada emoción, de si su mamá, le dio de almorzar, de si va a ver a la novia. Esto hace, su concentración cuestionable o razonablemente dudosa.
Otro podría ser, el hecho de que si ambos cuentan con el material necesario para emprender la supuesta labor planeada. Lo que en principio, desconcentra, a ambos.
El maestro puede tener un programa que guíe su labor, pero será su ser quien con todo lo que esto significa, lo que decidirá el resultado cognitivo. Lo que hace materialmente imposible reconocer el resultado obtenido, ya que ambos son entes totales, que interactúan, lo cual se hace más complejo, si se entiende, que, no son dos personas, sino un grupo en promedio de 20 personas, que cargan con sus propio mundos.
Evaluar un proceso humano y colectivo es un imposible, por bueno o malo que sea el resultado obtenido. Son personas en interacción, no cosas en movimiento controlado. 
Podrían evaluarse movimientos
mecánicos, de una fábrica, de una manufactura, pero de relaciones cognitivas, de personas, nunca. Ni el evaluador desempeña su labor de la misma manera, por muy militar que sea su formación.
Si a todo esto añadimos, lo que tantos han expuesto, la tan cacareada evaluación de maestros, no es más que una broma de mal gusto. Se puede saber de asistencias e inasistencias, pero de ¿qué pasa? jamás.
No cabe duda, el cientifismo que impera en el razonamiento liberal, occidental, economicista, nunca va a permitir, que actuemos como somos, pues su necedad es vernos, como cosas, no como personas, resultado de múltiples determinaciones, que vivimos un espacio y un tiempo específico. Obviamente esto sale de su control, por eso no le importa, evaluar con metralleta en mano, todo por alcanzar sus objetivos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario