miércoles, 25 de noviembre de 2015

Diario Comunal 319: ¿Existe, Comunalidad en centro urbanos?

Esta ha sido una pregunta que nos han hecho en variados momentos. Una primera cosa que debemos aceptar, es que es el ambiente urbano es el que separa más a las personas, el que aísla y dificulta las relaciones entre personas conscientes de ser un nudo relaciones, es decir, que entienden que son fruto de su convivir con todos.  En la ciudad se contribuye con impuestos, con dinero, con derechos, no con trabajo, con diálogo, con obligaciones. La ciudad reúne a las personas en espacios determinados, escuelas, instituciones, clubes, etc., pero junta a indivisos individuos, que al terminar la labor se vuelven a separar. Para asistir a una fiesta, se tienen que desplazar y su realización se hace con familiares y amigos, con quien, en cierto modo, generan su comunidad, pero que ésta se sujeta a horarios y espacios determinados. 
Desde esta perspectiva, la ciudad, no contribuye en nada a la posibilidad de generar comunalidad.  Pero esto no quiere decir que la imposibilita, De manera general, la ciudad, principalmente las más recientes, se ven habitadas por personas formadas en comunidades rurales u originarias, es decir, poblados que están en relación directa con el campo y que se forman en la participación, en el trabajo, en el cumplimiento de obligaciones, personas que no se entienden solas, sino comuneros de un núcleo específico de población. Estas al llegar a la ciudad, pueden, en determinados momentos, reproducir lo que han recibido de sus comunidades originarias. Como se vio fehacientemente en 2006, con la emersión de miles de barricadas, que se fundamentaron es todo lo Comunalitario; el trabajo, el cargo, la asamblea y el goce. ¿Para qué? para la defensa y seguridad de su tierra, una colonia, un barrio, una calle, etc. 
Esto demuestra que no es nada más el espacio el que genera esa Comunalidad, sino es la participación concreta de las personas, el acuerdo del porqué ha de moverse, y la forma elemental que les lleva a realizar sus objetivos. Es esto, lo que nos indica, que en espacios urbanos puede florecer Comunalidad, siempre y cuando haya acuerdos, respeto, trabajo y reciprocidad. Esto no quiere decir dejar de pagar impuestos, pero sí, diseñar su adecuada organización y evitar que de mal verse, con fines opuestos. Comentamos esto, con la mira de no etiquetar el comportamiento Comunalitario a regiones alejadas, aisladas geográficamente, sino a la necesaria y natural, respuesta que se le debe dar a cualquier tipo de delito, de problema, de necesidad que enfrenta cualquier sociedad.

1 comentario:

  1. Hola buen día Mtro. Jaime, mi nombre es Jesús Manuel, soy Oaxaqueño, en particular de San Francisco Telixtlahuaca, quisiera poder contactarlo en virtud de que mi trabajo de tesis es organizaciones comunitarias y estudio una de Ixtlán de Juárez. Mi correo es: jemaraga1@hotmail.com

    Saludos

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