Diario Comunal 67: El territorio define la conciencia primaria.
Para no irnos tan lejos en la historia,
recodemos a Zapata y Villa. El primero campesino y caporal, el segundo peón y
líder. Madero y Carranza: terratenientes. Los dos primeros no aceptaron dirigir
a la nación, ?porque¿ por su cercanía umbilical a la tierra. Tenían visiones
regionales, y en consecuencia, esa fué su actitud, es decir reclamar lo
regional, lo que tenían o concebían como lo suyo. Los otros dos herdedáron la
visión del poder, porque un terrateniente no ama a la tierra, sino al producto
que sus trabajadores le extraen. Los cuatro terminaron asesinados, pero por
distintas razones, diferentes y en el fondo, podemos observar su cerca o su
lejana relación con su territorio.
Esto nos lleva a afirmar que la naturaleza
dicta en nosotros la conciencia primaria que portamos en todo nuestras
actividades. Si nacemos en la montaña, lo nuestro estará limitado por el
alcance de nuestra mirada, la que formará nuestra sensibilidad, nuestros gustos
como nuestros retos, quien nace en valles mirará lejos, y asi será su
percepción de lo que debe hacer. Si naces en la costa, la pesca obviamente
girará como riqueza de pensamiento, te sentirás tal libre como el oleaje del
mar o como la de un pez por pequeño y grande que sea. Si naces en el Istmo, el
viento te hará preso de lo que tienes, que defenderas de todas las agreciones
que provengan de los mares o golfos que te acechan. Si vives en la montaña tu
encierro natural encontrara en cada cerro cuentos y leyendas que mágicamente se
albergaran en tu memoria y que tu imaginación ampliará con el curso de los
siglos. En la actualidad, la montaña hace más místicos a sus habitantes,
piensen en lo raramuris, en los huicholes, en los mazatecos, en los mixes, etc.
Como ven, la naturaleza fundamenta nuestro caracter, por lo mismo nuestra
percepción y nuestra sensibilidad.
Es por lo anterior que, lo primero que debemos
consolidar en nuestra concencia es la naturaleza que nos trae al mundo.
La cosa es, Aparentemente más compleja si se
nace en una ciudad. Aunque debemos señalar que no es lo mismo nacer en una
ciudad establecida en valles, como nacer en ciudades enclavadas en la montaña,
o cerca del mar. La ciudades vallistas, han sido diseñadas exprofeso, las de
las montañas han sido resultado de la necesidad, porque no es lo mismo Taxco o
Xalapa, que la ciudad de México o la de Toluca, o Oaxaca. Las de valles nos
pierden, como se pierden sus horizontes, además que es cepa de individualismos
enfermizos, las de montaña, nos dan una aprensión limitada como sus propios
horizontes, las ciudades mareñas, nos inyectan la infinitud, el desparpajo, nos
obliga a gritar por la fuerza de sus vientos y el horizontes de sus mares.
A lo que voy, es a ratificar que en la
educación, aunque sea una noción colonial, lo primero que ha de hacerse es
recorrer la naturaleza, conocer sus secretos que son infinitos, que en toda la
vida, no terminaremos por conocer. Con ello aprenderemos matemáticas, biología,
temperatura, usos, flora, fauna, atributos concretos y específicos.
Aprenderemos y enseñaremos, alimentación y sanidad natural. Lo que está fuera
de nuestro entorno, podemos conocerlo después, una ves que empecemos primero a
conocer nuestro suelo.
( seguiremos esta reflexión )
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