martes, 20 de mayo de 2014

Diario Comunal 255.


Realmente da gusto que nos emocionemos de ver un Eclipse. Esto nos invita a comprender la eternidad. Tomar conciencia de que somos simples hormiguitas en este universo, nos convoca a despojarnos de toda prepotencia humana. Es esto lo que no logra entender el hombre que se cree centro y el dueño de todo. Sabernos que somos una partícula que forma parte integral de un todo infinito, debería sembrar en nosotros una profunda humildad, un serio reconocimiento que vivimos un espacio sideral eterno, y que nuestros conflictos deben terrenalizarse, y resolverse a partir de comprender que todos somo útiles, temporales y efímeros.
Vivimos aferrados a problemas que tienen solución, y de querer acaparar todo hasta los sentimientos. La competencia que desplegamos cotidianamente, resulta ridícula ante fenómenos astrales, que las grandes potencias quisieran bajo su férula, controlar. Sabernos una minúscula parte de este universo, debería hacernos transformar nuestra manera de razonar, vernos, desde ese universo, no es lo mismo que ver el universo desde nuestro ego. Es aquí, que nos explicamos porqué, es mejor gozar un eclipse, que aislarnos hacia una meditación "profunda" alejada de lo sideral.
Todo, pareciera conducirnos a seguir negando nuestra verdadera naturaleza, nuestra temporalidad, y demostrar que evidenciamos una obcecada necedad de vivir la eternidad, cuando somo tan solo un instante en este espacio universal, que incluso podría no ser Uni-versal sino Multi o pluri-versal. Es tiempo de invertir los hilos de nuestro razonamiento. Es tiempo de sentirnos parte o un átomo del todo, y dejar de pretender ser el centro del todo.#tioyim #comunalidad

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