sábado, 17 de mayo de 2014

Diario Comunal 24.

Terminó el campamento Audiovisual itinerante realizado en Guelatao. Creo que se camina con la seguridad de que nuestra mentalidad puede y debe ser liberada en aras de una liberación del neocolonialismo asfixiante. Solo si podemos hablar de tú a tú con cualquier cultura existente en el mundo podremos sentirnos afirmados, para con ello dar espacios limpios para la nuevas generaciones. Tener los ojos bien abiertos y las manos preparadas, nos permitirá la conquista de nuestras capacidades para diseñar la vida que queremos. Hasta hoy hemos sido consumistas de una estética que se nos ha impuesto, nos rebelamos ante el mercantil uso de nuestras emociones, del arte que producen nuestros dedos, que responden a las órdenes de un ser que está orgulloso de lo que es y avergonzado de que la venden los vividores. Este campamento reunió a una treintena de jóvenes convencidos de querer decir al mundo lo que quieren, y que en su mayoría, es lo que han heredado de sus ancestros y principalmente de sus padres. Me sentí con ellos como un niño deseoso de aprender, y lo logré, encontré en esta nueva generación de libertarios, la frescura que reclama siempre una obra de arte. Realmente me felicito y les agradezco a ellos y a sus asesores o motivadores, el caminar un camino descolonizador que nos llevará a todos a una verdadera interculturalidad. El campamento nos y les dio seguridad a los sentidos, al color, al sabor, de lo que ha de chismearse siempre: el retrato del otro develado en nuestra mirada. Tres semanas no significan mucho quizás, pero pueden ser el todo, para enraizar la energía necesaria para llegar a la meta que exige esta realidad. Los medios de comunicación parecieran estar atrapados, o ser coto de algunos cuantos. El campamento enseñó que el arrebato de las armas del enemigo es una tarea que desde siempre nuestros pueblos han seguido, para la defensa de su integridad y su valor. Muchachos, créanme, estoy feliz y felicito a Luna, a Carlos, a todos, por este inolvidable esfuerzo por ser nosotros mismos, frente a las adversidades que nos opone el colonialismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario