martes, 20 de mayo de 2014

Diario Comunal 226: El conocimiento debe de ir de la Comunidad a la Escuela, no al contrario.

Si estamos de acuerdo que el conocimiento está en construcción permanente, y que todos tenemos un granito de arena en esta construcción, podríamos entender que este debe caminar del todo a lo particular, de la sociedad a lo escolar. Sin embargo, nos han impuesto el razonamiento contrario. El magisterio (desgraciadamente todavía la minoría), entiende que los conocimientos y saberes comunitarios deben prevalecer en su labor, y se esfuerzan por revalorizar estos conocimientos, situándolos en su práctica docente. La corriente que piensa que el maestro es el depositario del saber, es el que pulula por todas partes. No se atreven a cuestionar esta visión, por comodidad, por prepotencia, incluso por una fuerte dosis (que cargamos todos), de racismo y discriminación(colonialidad, dirían los académicos críticos de lo colonial). Como consecuencia, es este el principal obstáculo que encontramos todos para construir una nueva sociedad. La educación opera en la mayoría como opera cualquier religión, como la creencia de que cuenta con las recetas mágicas para resolver todo tipo de problema. Esto lo vemos más claro, si recordamos que al separar la escuela de la iglesia, en tiempos de la reforma, lo que se logró fue que la escuela substituyera al púlpito, y el maestro, al cura.
Entender que todos sabemos algo, y contribuimos con ello, pareciera no convenir a élites, que encuentran en el poder del conocimiento, la fórmula para mantenerse arriba, y de ahí, mirar a los de abajo.
Una buena camada de generaciones, que trabajan arduamente por modificar las condiciones que padecemos en la actualidad, no se han dado cuenta que operan de la misma impositora forma. Piensan en su hacer, que deben llevar la consciencia a las mayorías, y con ello, ven a la mayoría como una masa ignorante, a quien se ha de abrir lo ojos.
Su buena fe, no modifica un proceder, que impone una supuesta sabiduría, al otro que carece de ella. Y así irremediablemente, ahondamos el laberinto, que impide reconocer que la sabiduría radica en todos, y que ésta, desde su comunidad, es la que ha de dar los contenidos necesarios para aprovechar la existencia de la Escuela. Si comprendemos esto, la escuela dejaría de ser escuela para convertirse en un centro de intercambio y de construcción de conocimientos.
Desde esta perspectiva, los padres de familia, debemos reconocer que tenemos autoridad y protagonismo, en el diseño de los contenidos de esos centros de intercambio(escuelas), y que debemos actuar desde la forma de cómo todos enfrentamos nuestras necesidades, y ya no dejarle esa responsabilidad solamente al maestro, al considerarlo que el, lo sabe todo, y que nosotros, no sabemos nada. Así como respetamos la vos de todos en nuestras asambleas, así se debe respetar el conocimiento de todos, en los centros de construcción del conocimiento, como hemos llamado desde este diario, a las escuela en todos sus niveles. Respetar a los otros es reconocerlos en nosotros, no es actuar desde una libertad, que todo atomiza y desaparece. #tioyim #comunalidad

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