martes, 20 de mayo de 2014

Diario Comunal 222: ¿Que de lo que hacemos no cuesta dinero y nos llena de satisfacción?.


Esta realmente en un pregunta difícil, Ya que vivimos tan inmersos en un modelo de vida que saber lo que nos gusta y no tener la necesidad de dinero para hacerlo, materialmente aparece ante nuestro sentidos como algo imposible. Este modelo de vivir, nos ha construido gustos, placeres, satisfacciones, etc. La ropa que nos agrada, cuesta dinero, la comida que nos han dicho que es la buena, vale más que la sencilla, la medicina que necesitamos y se no dice que es la adecuada, estará a la venta sólo en equis farmacia. Y así por el estilo, todo ello nos ha hecho seres mecánicos que se forman para consumir, y para lograr ese consumir, consumimos nuestro propio sudor.
A veces, pensamos que el “amor”, es algo que sentimos, que solamente nosotros sentimos, y como tal es un algo que no se vende. Pero no nos damos cuenta que nos enamoramos de clichés que nos enjareta la publicidad, que lo bonito o bello, se nos introduce a través de todo medio mercantil, las chicas de la televisión, son las “más hermosas”, y lógicamente, nos enamoramos de alguna que se le parezca. Y hasta para eso, tenemos que tener dinero si queremos que nos responda de la misma manera, si, que también se enamore de uno. No tener el dinero como consecuencia, genera violencia, insatisfacción, malestar, incluso traumas, y obviamente tristezas.
De aquí, que resulte necesario bañarnos y quitarnos toda la mugre que nuestro organismo ha consumido por todos los poros. Lograr esto, en verdad es cosa de titanes, -si es que estos existen- , Porque incluso, nuestros amigos, nuestra familia, la escuela, la fabrica, está llena de esos mismos valores. 
Pero, si le buscamos, si hay muchas cosas, actitudes, comportamientos que no se venden, y que están al alcance de nuestras posibilidades. Uno de ellos es la amistad, otro, el afecto, otro el compartir, el intercambiar, el platicar, el bailar y cantar, aunque lo hagamos en el baño. Todo esto es un hacer, que al hacerlo con gusto, genera resultados, coordinación de acciones, trabajos oportunos, que a la postre se convierten en satisfacciones. Y esto se da casi siempre en colectivo. Cierto, para realizar actividades, un colectivo tendrá la necesidad de hacer ciertas adquisiciones, pero, su costo al ser aportación voluntaria de varios, no sólo se siente como satisfacción, sino como un gasto equitativo que producirá resultados.
Para dar afecto, información, no necesitas dinero, simplemente porque sabes que respetar al otro, recibirás lo mismo, respeto recíproco. Toda fiesta está llena de voluntades, de afectos, no importa si el pretexto es una virgen, un santo, un cumpleaños, etc. Todos darán de si lo que gusten dar. Es a esto lo que llamamos hacer comunidad, hacer cosas entre varios. Claro, esto es más fácil en una comunidad que reúne a sus habitantes, en la cual todos se conocen, pero en la ciudad esto también se da o puede darse. El dinero podrá estar en los quehaceres, pero las relaciones entre todos no estará mediadas por el dinero, sino por la acción conjunta. Valorar estas acciones, es un principio fundamental para empezar a limpiarnos de tantos contaminantes mercantes. #tioyim #comunalidad.

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