martes, 20 de mayo de 2014

Diario Comunal 214: De porqué, el magisterio tiene la obligación de ser transformador social.


Un maestro trabaja con seres vivos, seres que tienen necesidades, goces, obligaciones, virtudes, seres como el, que viven su tiempo y su espacio. Desde ahí, un maestro no puede ser aquel que sólo dizque trabaje, para conseguir la quincena. Un maestro percibe las necesidades sociales, culturales, económicas incluso políticas de sus alumnos y la de los padres de éstos. Por eso en su labor debe incluir esas necesidades, y no sólo, repetir como loro, lo que le ordenan en sus programas. Conocen, el grado de atención que las autoridades dan a la labor educativa, por eso señalan sus deficiencias y reclaman su atención y la participación de su comunidad, por ello no deben responder, sólo a lo que les indica su gremio o sindicato.
Un maestro, como cualquier habitante de este planeta, tiene compañera, hijos, padres, hermanos, su salario lo utiliza en la solución de sus carencias principales, por eso su salario no debe quedarse en las cantinas, o en la atención de goces extraordinarios. Un maestro participa de una comunidad, sea esta rural o urbana, sea familiar o interfamiliar, por eso sus preocupaciones se salen de las cuatro paredes del salón, de ahí que no se entienda como maestro sólo cuando se está en el aula, sino en todas partes en donde se encuentre. Un maestro es un comunero, que tiene una casa, siembra, vende algo, es artista, baila, canta, pinta, o comunica, por eso el maestro es siete oficios y catorce necesidades, y por eso, responde a costumbres, a normas particulares, por eso el maestro no puede ser una maquina al servicio de una empresa. Un Maestro, en este sistema es también un consumidor, por eso ante todo debe buscar en su escuela, producir lo que se necesita, evitar que se consuma lo que enferma, y mucho menos abarrotar las supermercados, para consumir puros lujos, sino para obtener lo que realmente necesita. Debe recordar que enamorarse no es consumir más.
Un maestro elabora ideas, ideas, que le surgen en sus relaciones, no sólo con sus alumnos, sino con todos los habitantes con quien hace la vida. Por eso tiene ideas políticas y capacidades para la organización económica, y como tiene acceso a información diversa, en muchos casos se convierte en eje o líder de un sector al que pertenece, pero para eso no sólo debe convencer a otros, sino trabajar con los demás para lograr los objetivos que en su espacios se dicten. El maestro, por ello no debe manejar, manipular, sino acompañar y orientar los procesos que viva.
Un maestro no puede ser obrero, la educación no puede ser una industria, sino entenderíamos que lo que se obtiene de la escuela, es una maquina al servicio de otro. 
Nosotros pensamos que un ser humano no es, ni puede ser una máquina. Todo esto hace diferente la labor de un maestro y por eso está llamado a ser un eje transformador, de las inequidades que un sector impone a las grandes mayorías. 
Desde esta perspectiva, el planteamiento educativo de Los Maestros de Oaxaca, es muy pertinente. Por que implica la formación no de obreros, sino de seres comprometidos en hacer la vida, respetando la diversidad, geográfica, cultural y lingüística de los Oaxaqueños o de toda sociedad que le toque compartir. #tioyim #comunalidad

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