martes, 20 de mayo de 2014

Diario Comunal 210: Bien vale la pena recordar un 12 de octubre con esta página.


La invasión de los bárbaros europeos, aplastó con violencia militar y religiosa, siglos de civilizaciones que encontraban en sus relaciones la construcción de un pensamiento natural, que argumentaba su convivencia cotidiana. Civilizaciones, que no veían en el mercado, ni en la imposición religiosa y lingüística, la manera de vivir la comodidad del poder, si, del poder de vivir de el sudor de otros.
Se nos impuso una manera de razonar, de interpretar la vida en conceptos de un lenguaje ajeno, se nos educó para identificarnos en sus términos, no en los nuestros, incluso usaron lenguas centrales de esos tiempos como herramientas de su identificación, como lo es el caso del Náhuatl.
Se nos llamó, indios, más tarde Mexicanos, luego ciudadanos, y en la actualidad de productores y consumidores o minorías, no nos bajan. Se nos ha dicho, campesinos, indígenas, proletarios, obreros, peones, servidumbre, etc, incluso ejidatarios, siempre pensando en relaciones originadas en procesos derivados de su forma de razonar y entender la vida.
Nosotros desde siempre y en su lenguaje, hemos sido COMUNEROS. ¿porque? Porque nuestra forma de razonar hace comunidad, vive en comunidad, respeta la comunidad, conserva la comunidad. Un comunero no depende de la tierra, vive de una diversidad de actividades que le reclama su momento, puede ser campesino, pero también comercia, y puede ser fontanero, incluso maestro. Un comunero piensa desde la comunidad, desde la diversidad que alberga la comunidad, si trabaja en una industria, puede en sus momentos de descanso ser campesino, comerciante o peón. Si es profesional, puede comerciar también, incluso ser maestro particular. La vida, no está etiquetada, en tanto se es comunero, como tal 
" siete oficios, catorce necesidades " resa el refrán popular.
Ser sólo campesino, es depender del trabajo agrícola, ser indígena es depender de la discriminación o de la auto discriminación, ser obrero es depender de la venta de su fuerza de trabajo en una industria, ser ciudadano, es tener un número y una credencial de votar en la ciudad, y ser empresario o mercader en cualquier lugar es tener un espacio para mandar y acumular. Los dedicados a los servicios, o son burócratas, y se conciben ciudadanos con credencial, o son testaferros de los amos del poder, en fin. Como podemos ver, ser comunero tiene enormes ventajas y una manera sana de vivir integralmente la vida. Participas directa y cotidianamente en la definición de las reglas del bien convivir, a través de asambleas, compartes los distintos trabajos al servicio de la familia y de la comunidad, y participas obligatoriamente hasta de la fiesta, una fiesta construida por todos. Eso es vivir la comunalidad siendo comunero en cualquier lugar, del campo o la ciudad.#toyim #comunalidad

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