martes, 20 de mayo de 2014

Diario Comunal 209: De como podemos salirnos del laberinto.


Debemos reconocer que desde cinco siglos atrás, se nos ha obligado a pensar y a razonar desde una mirada y un lenguaje ajeno. Por lo mismo, lo indígena por más carga discriminatoria que le hallemos, principalmente nuestros políticos, que buscan acceder al poder ajena-mente establecido, han interior-izado el concepto y lo reivindican con la esperanza de ser tomados en cuenta. He ahí que el Estado, que tampoco es una estructura nacida de nuestro continente, sino una categoría europea impuesta, haya diseñado con todo lujo argumental antropológico, políticas que etiquetan a la población originaria, como Indígenas.
Personajes, cuyos nombres no queremos recordar, brillan desde el período de la reforma, en su afán de proteger al indio, quien se observaba desde esos tiempos, era sujeto de todo tipo de vejaciones. Más tarde, en el llamado período "revolucionario", otros personajes herederos de este paternalismo, ubican al indigenismo como una solución a su preocupación, ¿cual?, desaparecerlo, volverlo mexicano, igualito a todos, con la mente tricolor, pero sin dejar de llamarlo Indígena.
En la actualidad hay profesionales indígenas, maestros indígenas, intelectuales indígenas, artesanos indígenas, campesinos indígenas, niños indígenas, mujeres indígenas, etc, etc. todo se puede ser, pero con el mote de indígena. En otra palabras, podemos vivir en México, pero sin dejar de ser indígenas.
Con el levantamiento Zapatista, la cámara de diputados y senadores, resultaron conmovidos hasta las lagrimas, aprobaron, no los acuerdos de San Andrés, sino el artículo segundo de la constitución reconociendo a los indígenas como su pasado originario como nación. Es decir, se reconoce a la población originaria pero como indígena, no como gente normal y natural de la región. Y en esta nos encontramos, el problema resulta mayúsculo, cuando se ve que no sólo en México de reivindica lo indígena, sino también en la mayoría de países de América latina. Nosotros nos preguntamos, hasta cuando vamos a dejar de ser extranjeros en nuestra propia región, hasta cuando vamos a dejar de se excluidos, y etiquetados como seres raros, sin alma, flojos, folklóricos, etc. Yo creo que ha llegado la hora, México sabe ahora de la fortaleza de los maestros de Oaxaca, México sabe en donde está la mayor riqueza natural de esto que llaman México, El gobierno sabe en donde existen el mayor número de municipios y comunidades, el mayor número de idiomas propios, el mayor número de empresas comunales, el mayor número de tierras poseídas comunalmente, el mayor número de emisoras comunitarias, el mayor número de comuneros. Como se puede ver nuestra identidad salta a la vista, si no se ve, o no se quiere ver, en la próxima página de este diario se los rallaremos. #tioyim #comunalidad

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