lunes, 19 de mayo de 2014

Diario Comunal 168: El PTEO nace de abajo, pero también debe venir de arriba.

Es bien cierto, que la estructura administrativa de la educación en Oaxaca, ha sido intervenida desde los ochenta por los principios generales que han guiado al movimiento democrático del magisterio Oaxaqueño. Una buena parte de sus direcciones son elegidas por así decirlo, por las bases. Esto es primera instancia abre la posibilidad de que en todos los niveles, deba existir la preocupación por dar cause a las demandas del magisterio de base. Si hemos afirmado que el PTEO, es un proceso educativo en construcción, las autoridades del IEEPO, no deben estar ausentes de las reflexiones sobre esto, es más, tienen la obligación de incorporar a sus dinámicas de trabajo, una intensa reflexión de lo que ha de cambiarse sobre todo en planos de carácter filosófico como pedagógico. No se pueden entender ni atender cambios en un programa de estudios si no se sabe la filosofía en la que se sustentan el tratamiento de nuevos contenidos, sobre todo de los llamados saberes comunitarios.
En recientes fechas, he sido invitado por sectores de abajo, que ya quieren ser tomados en cuenta por los de arriba, y por sectores de arriba, que están interesados de entender, comprender y tratar los planteamientos de los de abajo, que quieren estar también en el mismo nivel. El proceso lo considero bastante sano, porque ni los de abajo, ni los de arriba, tienen claro qué es lo que debe hacerse. Saben lo que no les gusta, y quieren cambiarlo, pero no saben cómo, y les urge a ambos hacerlo. Aunque suene simplón para muchos maestros- intelectuales, la imagen que revela este proceso es muy sencilla: se desea una educación que nazca de la realidad, de la comunidad, es decir de abajo, y no una educación que sea diseñada en los escritorios por los intelectuales de arriba. También debemos reconocer, que arriba, se considera necesario, algunos aspectos que con cierta timidez, se plantean desde abajo, como lo es el papel que debe jugar la comunidad, esto lo hemos palpado en los comentarios emitidos por el CINVESTAD (perdón si la riego en las siglas), como en investigadores de direcciones Federales como DGEI. o en los mismo futuros jerarcas del INE.
También los de arriba no conciben que un maestro realmente se convierta en un investigador. Quizás temen que sea cuestionado próximamente su papel dentro del poder del conocimiento y sean substituidos por los propios maestros de base.
Lo que se comenta, presiona tanto arriba como abajo. Pero también a la comunidad, a quien la práctica hasta ahora realizada, les quita su obligación de participar activamente en la educación, y de esa manera abandonar, por lo menos a los comités de padres, el papel de simples sirvientes o empleados del aseo de las escuelas.

Estoy plenamente convencido, que si se desea una transformación seria y profunda, todos los participantes del proceso educativo deben ser responsables de sus roles y obligaciones. De esta manera, también los escolares, en todo nivel, dejaran de ser vistos como simples cajas huecas, a las que hay que llenar de productos de conocimiento, que consumen como cualquier mercancía, para después volverse comerciantes de su supuesto saber, amparados en diplomas que no comprueban más que la mecánica de una industria del conocimiento que reproduce el sistema mercantil que tanto nos agobia.

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